Por Marcelo Alvarado

El servicio

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Durante el mes de diciembre  se celebra el día de los servidores públicos. Fiesta que destaca solo a  parte de las personas que práctica esta función, puesto que, en un sentido amplio el servicio es una característica que transciende profesiones, instituciones y gobiernos.  Actualmente hay parte del servicio público que ha sido severamente criticado por las largas esperas en consultorios y hospitales[1], trato desagradable de algunas profesionales[2], respuestas generalmente poco útiles para problemas que necesitan solución rápida[3], maltrato hacia niños o adultos mayores[4]. Estos ejemplos muestran la relevancia que tienen nuestros actos como profesionales sobre el bienestar de otras personas y la necesidad de que cuantifiquemos la responsabilidad que decidimos tomar.  También nos muestran que el servicio es transversal a profesiones u oficios relacionados con atención directa a personas, pero más que ser definido desde las competencias adquiridas, es necesario entender que gran parte del cometido es ejecutado desde la vocación.

Es de suma importancia entender que el servicio no solo está vinculado a las prestaciones profesionales, sino que, trasciende la  interacción personalizada. Es reconocida la sensación de satisfacción interna después de ejecutar atenciones y/o acciones a favor de otro. Entendemos que nuestro ser interno (espíritu, alma) es el receptor del profundo beneficio que conlleva servir con las múltiples aristas que esta instancia significa. Desde el servidor expuesto en los medios comunicacionales, hasta el anónimo ejecutor de  labores aparentemente irrelevantes, se percibirá un sentido vocacional que equilibra el buen ejercicio de sus funciones, Esto lo protegerá de asumir posiciones arrogantes dadas sus labores y al otro le permitirá valorar la integridad en labores anónimas y no por eso menos importantes.

El servicio es una actividad que trasciende la esfera material y es donde existe el terreno fértil para cultivar valores eternos, y  si bien es probable que dichos valores no sean citados como tales, pues generalmente no se hablará (por ejemplo) de amor, no obstante, es la motivación central de muchos. Desde los planos técnicos se expondrá la adquisición de competencias focalizadas, incluso a partir de formación doctoral. Sin embargo, no se hablará del sentido de renuncia personal que significa identificarse con la causa de un paciente, un cliente u otra persona receptora de la prestación.

En términos bíblicos, el servicio está relacionado con la total entrega y la renuncia voluntaria a ejecutar acciones a favor personal en pro de satisfacer las necesidades o demandas de otro. A esto la palabra lo llama “morir”. Gálatas 2:20 lo expresa en forma contundente: Con Cristo estoy juntamente crucificado, y ya no vivo yo, mas vive Cristo en mí; y lo que ahora vivo en la carne, lo vivo en la fe del Hijo de Dios, el cual me amó y se entregó a sí mismo por mí”. Una relación íntima con Dios, necesariamente provocará la entrega,  la renuncia a los propios deseos y al servicio propio, dado que, al ser conformados hijos de Dios, se cultiva la esencia de Jesús, quien al morir en la cruz, es el ejemplo supremo de entrega y renuncia en favor de otro.

La historia registra la ejecución de grandes obras en favor de quienes no pueden retribuir -característica basal del servicio- por ejemplo, el empresario alemán Oscar Schindler asombró al mundo al proteger y salvar de la muerte segura a cientos de judíos durante la segunda guerra mundial; la monja belga llamada Sor Teresa de Calcuta con sus refugios para desvalidos en la India; Ghandi ofrendando su vida en favor de la libertad; Alberto Hurtado con su decidida acción en favor de la gente en situación de calle; Nelson Mandela sacrificando su libertad en favor de su país; también mencionar al Doctor Denis Mukwege recientemente  condecorado con el Premio Novel de la Paz y sus atención medico ginecológicas a sus pacientes en el Congo. Sabemos sobre sus acciones heroicas e inspiradoras por medio de la literatura, la prensa, el cine, sin embargo, el eje central de sus vidas fue la renuncia, la entrega y devoción a causas aparentemente inútiles. Aquello que los motivó fue la vocación y  el amor, componentes vitales del servicio.

Debemos entender que servir al prójimo es parte de nuestra composición original, fuimos hechos a imagen y semejanza de Dios y el Padre es amor por esencia, dio a su hijo Jesús en favor de la humanidad perdida y quienes sean conformados hijos, llevarán su esencia. Es importante comprender que lo que nos da vida es su Espíritu, por lo que, aun no profesando una determinada fe o no creyendo en Dios, el hálito de vida procedente de su ser, motiva las acciones altruistas anteriormente descritas y ejecutadas por una amplia gama de personas con una motivación central: el servicio. Desde el más noble y talentoso servidor público, hasta el anónimo que regala una moneda al mendigo, hay un hilo conductor, un principio rector: amar, entregar, servir.

 

Marcelo Alvarado G.
Kinesiólogo, Universidad Santo Tomás
Diplomado en enfermedades respiratorias del niño y del
adulto,
Respira Chile – U. Andrés Bello. Iquique, Chile

 

[1] Véase en :http://www.uchile.cl/noticias/126334/colapso-en-las-urgencias-de-que-estamos-hablando-realmente

[2] Véase en :https://www.latercera.com/noticia/uno-de-cada-cuatro-reclamos-en-hospitales-y-consultorios-publicos-es-por-maltrato/

[3] Véase en :https://www.emol.com/noticias/Nacional/2018/03/17/899015/6320-personas-murieron-en-lista-de-espera-en-primer-semestre-de-2017.html

[4] Véase en :https://www.chvnoticias.cl/trending/denuncian-maltrato-a-ancianos-al-interior-de-casa-de-reposo_20170202/

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